Mi viejo coche

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Si eres una de esas personas que los conducen, anímate. Los coches viejos son aquellos en los que pocas piezas son las originales. Por ellos te has recorrido cientos de desguaces buscando piezas de recambio. Puede que el taller sea tu segunda casa, y que el coche te deje tirado en los peores momentos, pero ¿Y las aventuras que has vivido gracias a él?

En un coche viejo has viajado a mil sitios. Ha servido de camión de mudanzas innumerables veces y con él has llevado a todos tus amigos. Te ha acompañado siempre, y es imposible no recordar cuando todavía no tenías casa propia y era el único sitio íntimo donde estar con tu pareja. También puedes recordar los lloros de las rupturas y los besos de las primeras citas. Es como un museo de los recuerdos con ruedas. ¿De cuantos grandes acontecimientos te has enterado por la radio de tu coche? Cuando te pregunten “¿Dónde estabas tu cuando ocurrió tal cosa?” Tú responderás con seguridad “En mi viejo coche”.

Con el paso de los años las cosas van cambiando, aquellos amigos que antes se subían a tu coche alegremente ahora lo harán con cierta cautela. No entienden que la guantera esté sujeta con cinta aislante y que traquetee en cada bache. Tampoco comprenderán que no hay que asustarse por ese chirrido que hace el motor, simplemente son los achaques de un viejo amigo, no hay de que preocuparse, porque los coches, a medida que se van haciendo viejos van adquiriendo cierta personalidad. ¿Recuerdas aquel primer accidente? Si no fue culpa tuya sentirás rencor hacia la persona que te ha golpeado, y sentirás preocupación y miedo por el estado de tu coche. Como si fuera la sala de espera de un hospital esperarás a la puerta de tu taller para saber si hay noticias, si no es así acudirás cada día, preocupado, aunque solo sea para hacerle compañía. En cuanto el coche se recupera y te montas de nuevo en él, acariciaras su guantera susurrándole que ya todo está bien, que no volverá a pasar.

En cambio si tienes un accidente que es culpa tuya te mortificarás, le pedirás mil disculpas a tu coche por lo que le has hecho y te maldecirás, porque eso no se le hace a un amigo.

Pero claro, tener un coche viejo también tiene sus ventajas. Por ejemplo, puedes aparcarlo donde quieras, da igual lo oscuro que sea ese descampado, o lo malo que sea ese barrio. Tu coche es tan viejo que nadie va a robarlo. Puedes arriesgarte a no darle una propina al gorrilla, porque hasta le dará pena estropear un coche tan viejo.

Otra ventaja es que ya no te tienes que obsesionar teniéndolo impoluto, incluso una ligera capa de polvo le sienta bien a tu vetusto vehículo. Por las ralladuras no hay que preocuparse tampoco, igual que en una persona mayor las arrugas denotan experiencia, las marcas que tenga tu coche son una clara prueba de lo duro que te ha servido.

Por supuesto, igual que con todos los viejos amigos, no dudas en quejarte de tu coche. Eres capaz de sacarle todos sus defectos, todas las cosas que tiene mal y lo feo y viejo que es, pero eres capaz de eso porque lo conoces como a la palma de tu mano. Gracias a él has aprendido todo lo que sabes de mecánica, aunque te haga olvidar todo lo que aprendiste de economía, porque entre lo mucho que consume, y las constantes reparaciones ya habrías podido ahorrar para comprarte uno nuevo.

Tener en el maletero una botella de refrigerante y otra de aceite te resultarán cosas que caen de cajón, porque los coches con los años tienen ciertas incontinencias. Tampoco está de más tener un buen rollo de cinta aislante, porque nunca se sabe cuando la defensa dirá “basta” y cayendo rendida al suelo.

Si tienes un coche viejo alégrate, no será el más bonito, no será el más rápido, tampoco será el más seguro, pero lo que tienes que tener claro es que eso no es nada comparado con la sensación de orgullo que sientes cuando miras el cuentaquilómetros y ves esa astronómica cifra.

Silvestre Santé

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8 thoughts on “Mi viejo coche

  1. ¡La vida misma en cuatro párrafos! Ahora ya he abandonado esa vida de talleres y desguaces (¿de momento?) y los mecánicos que cuidan de mi haiga actual usan bata y antifaz 😀
    Hace poco estuve en una feria de Coches Antiguos y tenían de exposición varios de los modelos que llegué a conducir en los tiempos heroicos. Ay, el tiempo pasa muy deprisa…
    Saludos

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  2. Orgullosísima de mi coche y de su chirrido particular. Mis sobrinos salen a la puerta a recibirme porque mi querido carro hace los honores de anunciar mi llegada allá a donde vaya.
    ¡Gracias por estos párrafos!

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